Bodegas de Ronda

La Serranía de Ronda es tierra de vinos con carácter, paisaje y mucha historia. Aquí reunimos algunas de las bodegas que forman parte de ese recorrido, proyectos que nacen entre montañas, viñedos y una forma muy propia de entender el vino.

Un espacio para descubrir sus vinos, conocer su origen y acercarse un poco más al alma vinícola de Ronda.

Doña Felisa · Chinchilla

Chinchilla es una bodega que representa muy bien el carácter de la Serranía de Ronda: vinos con personalidad, hechos con calma y muy ligados al paisaje que los rodea. Referencias como Chinchilla Roble, Seis+Seis o Doble Doce muestran distintas formas de disfrutar esta tierra: vinos cercanos, elegantes y con ese punto especial que hace que Ronda también se entienda en la copa.

Bodega La Melonera

Bodega La Melonera

La Melonera es una bodega con una identidad muy especial dentro de Ronda: paisaje, investigación y respeto por las variedades propias de la zona.

Sus vinos, como La Encina del Inglés o Payoya Negra, hablan de una Serranía diferente, con carácter, frescura y mucha personalidad. Una bodega para entender que Ronda no solo se visita: también se bebe.

Bodega Samsara

Samsara es una bodega muy especial para Arrabal, porque forma parte del paisaje que se ve desde nuestras terrazas.

Sus vinos, como Samsara, Moriche, Jaqima o Gandano, tienen carácter de autor y una conexión muy directa con la Serranía de Ronda. Una bodega cercana, con personalidad, que nos recuerda que este paisaje también se disfruta en la copa. Muestran distintas formas de disfrutar esta tierra: vinos cercanos, elegantes y con ese punto especial que hace que Ronda también se entienda en la copa.

Cortijo Los Aguilares

Los Aguilares es una de esas bodegas que hablan de Ronda con mucha elegancia. Sus vinos tienen paisaje, calma y una identidad muy reconocible.

Referencias como Pago El Espino, Pinot Noir o Tadeo muestran una Serranía más profunda y cuidada, con vinos que acompañan muy bien la mesa y ayudan a entender mejor el lugar en el que estamos.